lunes, 24 de enero de 2011

Hoy me desperté en un mundo extraño


          Hoy me desperté en un mundo extraño; muy diferente del que recuerdo cuando tenía 5 años, cuando lo único que me interesaba era realizar una nueva aventura, o jugar con todos mis juguetes; mis coches, soldados, castillos, barcos y dragones; esa época en la que no conocía la palabra preocupación, tiempo o estrés. Palabras que hoy son muy comunes en mi vida. En esa época remota que me parece muy distante y hasta algo irreal, fueron la base de mi existencia, fue en esa época en la que aprendí a soñar, a no conformarme con lo que soy; donde por medio de juegos me convertía en seres extraordinarios, a veces un astronauta que viajaban a galaxias lejanas en búsqueda de nuevos planetas y otras era un gran medico o soldado. Fue en esa infancia donde aprendí lo que significa el verdadero amor, al ver a mis padres entregarlo todo por mi hermano y por mi; y aun cuando muchas veces no los comprendo se que siempre han estado ahí para nosotros.
         Ahora tras haber recorrido casi veinte años de mi vida, no he olvidado lo que es soñar, claro que mis sueños son muy distintos a ser un gran guerrero o una persona que viaje a nuevas galaxias. Ahora sueño con ser una persona que si bien no salve al mundo de grandes catástrofes, si contribuya con este para hacerlo mejor, sueño con tener una gran familia y con esto no me refiero al tamaño, sino a poseer fabulosas cualidades. Y si bien hoy me desperté en un mundo extraño, este nuevo espacio es igual de grandioso que todos los pasados… y mucho mejor. Aunque todavía es cierto que aún faltan muchos otros que descubrir…

2 comentarios:

  1. Pienso como tú con respecto al echo de despertar cada día en un mundo extraño, sin embargo yo pienso que es una nueva oportunidad de explorar ese mundo y aprender cosas nuevas, ser agradecidos por nuestros padres y por todo lo que nos dan, me da gusto saber que te llevas bien con los tuyos puesto que muchos jóvenes de nuestra edad no aprecian todo lo que nuestros padres sacrifican por nosotros.

    ResponderEliminar
  2. Que tal Pío.

    Interesante lo que escribes. Pocos como tú tienen el don de continuar con esos valores tan bien desarrollados por tí, tales como el respeto y el interés por seguir aprendiendo, incluso cuando muchas adversidades pueden hacernos decaer y no llegar a la meta.

    Cada uno de nosotros tiene la opción de elegir, y espero tomes con determinación las tuyas.

    Saludos

    ResponderEliminar