Una vez más la vida me recuerda lo importante de la organización, y una vez más “el agua me llega a los aparejos” como dice el viejo refrán, y sucede que en otra ocasión vuelvo a fallar con uno de mis propósitos de año nuevo; “ser más organizado”, para no estar con todo el estrés en el último momento.
A cuantos de ustedes al igual que a mi les sucede que no cumplen, lo que se proponen por ejemplo los famosos propósitos de año nuevo, ya sean, cumplir con la dieta, o leer más o el típico hacer más ejercicio. Al principio si tenemos el “deseo” y va a iniciar la semana y pensamos” haré diario 30 minutos de ejercicio” , pero luego fallamos y decimos” bueno cinco días a la semana, mmmmm… bueno al menos tres días… no dos… uno…¡cero!” y al final no cumplimos con lo que deseábamos; y la razones o mejor dicho nuestros escudos son: que porque está muy difícil el propósito, o porque no tenemos tiempo o estamos muy cansados; le ponemos muchos pretextos y al final siempre terminamos por decir "el próximo año si lo cumplo"; pero la realidad no es que sea imposible o que estemos sumamente ocupados; sino que realmente no lo deseamos o si lo deseamos, no tenemos las ganas para llevarlo a cabo, nos falta el valor para dejar la rutina, la comodidad y el conformismo; para esforzarnos y trabajar, por eso que realmente queremos, nuestros sueños, metas e ideales. Y sí, a la mejor sea difícil, pero se los pregunto una vez más, ¿quién dijo que lo bueno, la grandeza o la vida es fácil?
Hola Pio
ResponderEliminarTe quiero compartir una frase que mi papá me enseño y que me ayuda a que no me pase lo mismo que a ti, siempre me ha servido para no quedarme a la mitad de las cosas y echarle ganas en ser mejor, dice así "si las cosas que valen la pena fueran fáciles de hacer cualquiera las haría" y la verdad es que si en verdad deseas algo no te puedes dar por vencido, te deseo que logres tus metas =) saludos!